Esa fue la pregunta incómoda con la que abrí mi conferencia del 8 de abril de 2026 en la Semana Catastral de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas.
Y es una pregunta que muchos en la disciplina geoespacial preferimos no hacernos.
Porque la respuesta fácil es "mis certificaciones", "mi experiencia con ArcGIS", "mi dominio de Python". Y todas esas respuestas tienen el mismo problema: son intercambiables. Describen lo que una máquina ya aprende, o lo que cualquier otro profesional también domina.
En los 25 minutos del video, la charla va de lo técnico a lo reflexivo.
🧠 La parte técnica
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Redes neuronales convolucionales aplicadas al avalúo masivo de predios rurales, con un caso real de 115.000 predios en 42 municipios de Colombia.
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Agentes geoespaciales construidos con LangGraph, una librería que arma el flujo de un agente como un grafo. Ese grafo se ramifica: según lo que responde el modelo en algunos nodos, el sistema elige qué análisis sigue. Esto cambia el punto de partida: de "¿cómo automatizo este análisis?" a "¿cómo diseño un sistema que decida qué análisis hacer?". La arquitectura la conté en Agentes de IA con LangGraph y PostGIS.
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Redes convolucionales de segmentación aplicadas a cartografía básica. Trazar el límite entre lo que es y lo que no es fue, durante décadas, el oficio que definió a la ingeniería catastral, y ahora se lo estoy enseñando a una máquina que aprende a mirar imágenes. Lo documento en la ficha del proyecto de segmentación de ortofotos del IGAC, todavía en desarrollo y sin código publicado. Queda por resolver qué rol ocupa el ingeniero cuando el trazo ya no es manual.
🪞 La parte reflexiva
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La IA reemplaza al profesional geoespacial que solo sabe ejecutar.
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La curiosidad intelectual, esa incomodidad productiva de preguntarse por qué algo funciona, es lo único del oficio que no caduca con la próxima versión del software.
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El catastro latinoamericano no tiene un problema de herramientas. Tiene un problema de imaginación.
Por qué este video existe
Este video nace con una intención clara: que un estudiante en Bogotá, un geógrafo en Lima o un topógrafo en Ciudad de México tengan acceso, en español y gratis, a las conversaciones que están redefiniendo nuestra disciplina.
¿Cuál es la pregunta incómoda que tú evitas hacerte sobre tu profesión?
